Seguro que te ha pasado alguna vez. Estás hablando por teléfono y, justo cuando llegas a determinada zona, la llamada empieza a entrecortarse. Miras la pantalla y descubres que apenas tienes una raya de cobertura. Lo curioso es que, unos metros antes, todo funcionaba perfectamente. Que un teléfono pierda cobertura en determinados lugares es bastante habitual y no significa necesariamente que haya un problema con el móvil. La cobertura depende de muchos factores, desde dónde te encuentres hasta los obstáculos que haya entre tu teléfono y la antena más cercana.
¿Cómo funciona exactamente la cobertura?
Las redes móviles funcionan mediante antenas que envían y reciben señales. Tu teléfono se conecta a ellas para poder realizar llamadas, enviar mensajes o utilizar Internet móvil. El problema es que esa señal no llega con la misma intensidad a todas partes. Por eso puedes tener una cobertura excelente en una calle y, al entrar en un edificio o desplazarte unos kilómetros, notar que empeora.
En zonas urbanas suele haber más antenas y, por tanto, más posibilidades de disponer de una buena señal. En cambio, en zonas rurales, carreteras o lugares alejados de núcleos urbanos puede haber más distancia entre antenas y aparecer zonas con una cobertura más limitada.
Uno de los motivos más habituales de la pérdida de cobertura está, literalmente, entre tu móvil y el exterior. Las paredes, los sótanos, los ascensores y determinados materiales de construcción pueden dificultar el paso de la señal. Por eso no es extraño tener buena cobertura junto a una ventana y perderla al entrar en una habitación interior. Algo parecido puede ocurrir en aparcamientos subterráneos, garajes o determinados locales. Si alguna vez has tenido que salir de un establecimiento para poder terminar una llamada, ya has comprobado este efecto en primera persona.
Montañas, desniveles, valles y otros accidentes del terreno pueden dificultar que la señal llegue correctamente. Esto explica por qué puedes encontrarte con zonas concretas en las que la cobertura desaparece durante unos minutos mientras conduces. Al avanzar y cambiar de posición, el teléfono vuelve a conectarse a otra antena y la señal se recupera.
También puede suceder al viajar en tren o en coche. El teléfono está cambiando continuamente de una antena a otra para mantener la conexión, y durante ese proceso puede producirse una pequeña pérdida de cobertura.
¿Y por qué a veces tengo cobertura, pero Internet va mal?
Tener cobertura no significa necesariamente que la conexión a Internet vaya a funcionar a máxima velocidad. La cantidad de personas que están utilizando una misma antena puede influir. En lugares muy concurridos, como conciertos, estadios, fiestas, centros comerciales o zonas turísticas, muchos teléfonos pueden estar intentando conectarse al mismo tiempo.
En esas situaciones puedes seguir viendo las barras de cobertura en la pantalla, pero notar que las páginas tardan en cargar, los vídeos se paran o los mensajes con fotografías tardan más de lo habitual en enviarse. Por eso conviene diferenciar entre tener poca cobertura y tener una conexión lenta. No siempre son exactamente el mismo problema.
¿Qué puedes hacer si pierdes cobertura?
Si notas que tu teléfono se ha quedado sin señal, hay algunas comprobaciones sencillas que puedes hacer. ¡Toma nota!
- Muévete unos metros o cambia de ubicación. Si estás dentro de un edificio, acercarte a una ventana puede ser suficiente para recuperar parte de la señal.
- Activa el modo avión durante unos segundos y volver a Esto hace que el teléfono vuelva a buscar y establecer las conexiones disponibles.
- Reinicia el móvil puede solucionar pequeños fallos temporales de conexión. Y si solo ocurre en un lugar concreto, mientras en otras zonas tienes cobertura normal, es bastante probable que el problema esté relacionado con las condiciones de esa zona y no con tu teléfono.
Cuando la cobertura desaparece, es fácil pensar que el teléfono está fallando. Sin embargo, la cobertura depende de una combinación de factores y algunos están completamente fuera de nuestro control. La ubicación de las antenas, las características del terreno, los edificios, la saturación de la red o incluso el lugar exacto en el que te encuentras pueden marcar la diferencia.
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Si tienes dudas o no sabes qué le ocurre a tu teléfono, cuéntanoslo. Estamos aquí para ayudarte o, al menos, guiarte hacia la mejor solución. 📞 968 00 07 33